El retablo fue realizado hacia 1546 para la cabecera plana de la iglesia de Santo Tomás Cantuariense. Jaques Bernal se encargó de la realización de la estructura y de las tallas y Juan de Borgoña II, de las tablas pictóricas.
El retablo, de tipo casillero, se divide en banco, tres cuerpos y ático, todo ello dividido a su vez en cinco calles, siendo la central más ancha. Fue realizado en madera dorada y policromada y dedicado a Santo Tomás Becket, arzobispo de Canterbury y mártir. En las calles desarrolla un programa iconográfico muy estudiado dedicado a la vida de Cristo y de la Virgen.
La arquitectura del retablo se caracteriza por una decoración muy profusa con elementos tomados de obras de Nicoleto Rosex de Módena, Zoan Andrea o Marcantonio Raimondi, difundidas a principios del siglo XVI.
Hay que destacar la aparición de inscripciones en el estrecho friso que recorre el retablo sobre los relieves del banco y en el cuerpo del Calvario. Sobre fondo azul y con letras doradas, se reproducen fragmentos del Credo Niceno y el Pange Lingua.
El retablo presentaba los deterioros propios provocados por el paso del tiempo: había perdido estabilidad y debido a los cambios medioambientales se habían producido movimientos en la madera. Las tallas presentaban algunas grietas de contracción y pérdidas de volúmenes poco significativas.
Las tablas pictóricas presentaban ligeros alabeamientos y grietas lo que ha provocado craquelados en la preparación y en la policromía que también tenía un tono apagado y un fuerte amarilleamiento producido por la oxidación de los barnices y la acumulación de humos y polvo.
La restauración ha seguido los siguientes pasos:
– Desmontaje del retablo y adecuación del banco de apoyo.
– Tratamiento curativo-preventivo antixilófagos.
– Protecciones del soporte de madera y reintegración en zonas indispensables para garantizar la estabilidad.
– Reintegración de los elementos arquitectónicos perdidos.
– Estudio de instalación del Sagrario, reponiendo los elementos de soporte necesarios.
– Carpintería de restauración de problemas estructurales de los distintos elementos.
– Tratamientos de conservación de policromías (sentado de color).
– Limpieza de policromías de mazonerías, tablas, tallas y relieve.
– Reintegración y protección final.
– Realización de estructura del retablo y montaje del mismo, aplicando el criterio de fácil reversibilidad.
– Memoria final de la intervención.
Parroquia de Santo Tomás Cantuariense