Sepulcro de San Vicente

Imagen del cenotafio y su baldaquino, tras la restauración

Aunque, tradicionalmente, se cita como sepulcro, en realidad se trata de un cenotafio, un monumento funerario que no aloja los restos de San Vicente, martirizado, junto con sus hermanas Sabina y Cristeta, en el siglo IV por no querer negar su fe cristiana. Es una pieza de escultura labrada en piedra de finales del siglo XII o principio del siglo XIII, de autor desconocido.
Las características artísticas lo definen como obra tardorrománica aunque tiene elementos propios del gótico. Tiene una estructura arquitectónica, con dos pisos y tres naves. En él aparecen labradas escenas de la vida de los santos y de su martirio, entre otras del Nuevo Testamento, como la Epifanía.
Está inserto en un baldaquino incorporado en el siglo XV. El baldaquino presenta un zócalo y cuatro columnas de piedra granítica, policromadas. Está cubierto por un tejado de madera policromada y dorada.

Restauración

La intervención de la Fundación del Patrimonio Histórico ha devuelto a su estado original el cenotafio románico con la recuperación de la policromía, de intensos colores, que se había documentado gracias a la confirmación de los estudios históricos a través del análisis de las muestras recogidas, de manera que la restauración ha facilitado el conocimiento del bien, desde su construcción hasta hoy, con las alteraciones, restauraciones y modificaciones a que se ha visto sometido a lo largo del tiempo. Para esto ha sido necesario un examen de la obra en profundidad: toma de muestras, análisis químicos, estudio histórico, fotografía, catas, etc.
Se practicaron catas para establecer la superposición de policromías. Así es como se comprobó que existía una policromía original, un repinte de la época en que se añadió el baldaquino y una pintura posterior que aportaba un aspecto blanquecino y marmóreo.
Por otra parte, la intervención de la Fundación del Patrimonio Histórico, ha devuelto la estabilidad estructural al baldaquino, que se ha consolidado y cuya policromía se ha restaurado. La reja que lo circunda también se ha limpiado y se le ha aplicado un tratamiento para protegerla.

Colabora

Parroquia de los Santos Mártires y Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Junta de Castilla y León





Inversión

213.661,00 € (35.550.199 Pts.)

Galeria de fotos


  • Toda la piedra labrada del sepulcro había perdido la policromía


  • La restauración ha recuperado los vivos colores


  • Otro ejemplo de policromía recuperada


  • Imagen del proceso de restauración del sepulcro


  • Un ejemplo más de los vivos colores restaurados


  • Estado previo


  • Estado final

Enlaces relacionados

  • Seguimiento de la restauración