Imagen del retablo de San Pedro Apóstol, en Vallecillo, tras su restauración
El retablo mayor de la iglesia de San Pedro Apóstol responde a los cánones del renacimiento castellano. La estructura, los relieves y la talla de San Pedro datan del siglo XVI y las tallas del Calvario y la Virgen del Rosario, del XVII.
El retablo se adaptó a la bóveda de la iglesia, lo que obligó a inclinarlo hacia delante a partir del segundo piso. Los daños más sobresalientes afectaban al soporte por esta curvatura forzada. Otros males se debían a intervenciones anteriores inadecuadas, el ataque de insectos xilófagos, suciedad, grietas y separaciones en varias tablas y hornacinas debidas a los cambios medioambientales y roturas. En la policromía se observaron barridos, levantamientos, lagunas, repintes, barnices oxidados y suciedad.
La Fundación del Patrimonio Histórico desmontó el conjunto para trabajar, lo desinsectó, consolidó y reintegró el soporte donde fue necesario para garantizar la estabilidad de su estructura. El tratamiento de la policromía incluyó el sentado del color; la limpieza, con métodos no agresivos; la reintegración identificable, en las zonas en que se había perdido, bajo el criterio de la mínima intervención necesaria, y la eliminación de repintes fruto de anteriores intervenciones. Se amplió el banco y se creó una estructura para sujetar el retablo.
Parroquia de San Pedro